Artista del vidrio: Linda Isaksson
Un pequeño caramelo de colores para la mesa de Pascua, esculpido a mano con gran cuidado, dando a cada conejo su propia expresión única.
El morado es el color asociado a la intuición, el misterio y la creatividad. Transmite una sensación de sueño y profundidad, y es especialmente adecuado para quienes desean crear una habitación con una atmósfera personal y ligeramente mágica. En psicología del color, se dice que el morado favorece la reflexión interior y la expresión artística: perfecto para dormitorios, rincones de lectura o espacios de trabajo creativos.
El conejo de cristal morado es un elemento artístico que aporta color y emoción. Transmite quietud, curiosidad y un pedazo de la tradición artesanal sueca: una pequeña obra de arte con una gran alma.
Linda Isaksson es una artista sueca del vidrio cuya obra refleja a menudo la belleza de la naturaleza y la poesía de la vida cotidiana. Con humor, nostalgia y un cálido estilo personal, crea arte que conmueve. Conocida por su habilidad para combinar el soplado de vidrio tradicional con el diseño moderno, su obra se caracteriza por un fuerte sentido de las formas y los colores de la naturaleza. Se inspira especialmente en los animales y la naturaleza, así como en los pájaros, cuyas esculturas están realizadas con una clara personalidad y expresión en formas coloridas y estilizadas.
Paquete de regalo. El precio incluye el envoltorio en papel fino.

¿Para quién es el conejito morado?
Para quienes desean un elemento artístico y ligeramente misterioso en su diseño interior
Para la habitación de los niños - como personaje fabuloso y seguro
Consejos de decoración - Cómo decorar con el conejo de cristal
Colócalo en una habitación con luz tenue para resaltar el brillo del cristal
Combínalo con otros tonos morados, rosas o azules para conseguir una paleta de colores armoniosa
Colócalo en una mesilla de noche o en una ventana donde pueda captar la luz
Crea un bodegón con varios conejos de cristal de distintos colores: el morado será el contraste poético